06/02/2010

019. Claridad

Dos cabalgan juntos, artículo de Fernando Savater en El País, sobre Camus y George Orwell; copio un par de párrafos, sobre la claridad y la manipulación del lenguaje:

Orwell denunció: “El lenguaje político -y con variaciones esto es válido para todos los partidos políticos, desde los conservadores a los anarquistas- es empleado para que las mentiras parezcan verdaderas y el crimen respetable, y para dar apariencia de solidez a lo que es puro humo”.

Por su parte, Camus señaló: “He escuchado tantos razonamientos que han estado a punto de hacerme dar vueltas la cabeza, y que han hecho dar a otros vueltas la cabeza hasta hacerles consentir en el asesinato, que he llegado a comprender que toda la desdicha de los hombres proviene de que no tienen un lenguaje claro. He tomado entonces el partido de hablar y actuar claramente para volver a ponerme en el buen camino. Por consiguiente digo que hay las atrocidades y víctimas, y nada más”

El artículo completo está aquí.

31/01/2010

018. J. D. Salinger

Entre los artículos que se han publicado estos días sobre J. D. Salinger, me ha gustado especialmente El centeno a la vuelta de la esquina, de Gaspar Llamazares, del que copio un párrafo:

Está escrito en primera persona, con el mismo lenguaje directo, simple, atropellado, limitado y provocador que muchos siguen reprochando hoy a los adolescentes, y eso que en aquella época aún no se habían inventado los ’sms’ del móvil. Pero ahí está precisamente una de sus grandezas: los sentimientos, frustraciones, sueños rotos, ilusiones por descubrir y lucha con la vida de un adolescente no se pueden contar con erudición académica y sí con vehemencia, sinceridad y un desgarro que golpea conciencias.

Descansa en paz, querido Salinger.

24/01/2010

017. El Malpensante y Paulo Coelho

Leo en la revista literaria El Malpensante el artículo -ya antiguo- Por qué es tan malo Paulo Coelho, donde reproducen algunas frases ejemplares del autor brasileño (“Era un día caluroso y el vino, por uno de estos misterios insondables, conseguía refrescar un poco su cuerpo”) y trata de explicar su éxito, más allá de argumentar que vende mucho porque sus libros son tontos y elementales.

En primer lugar, por los temas: Coelho explota la fascinación humana por los poderes de adivinación y el conocimiento sobrenatural, mezclando pensamiento esotérico y doctrina cristiana; pero además del tono de oráculo de sabiduría trivial, tampoco sale del tópico con las estrategias narrativas, bastante simples, que encajan en el esquema de los cuentos populares de Propp. Y finaliza con una referencia a “Once minutos”, de la que destaca su cursilería telenovelesca.

En un extenso artículo posterior, dedicado al autor brasileño, citan una crítica de Mário Mestri, que califica la obra de Coelho como “narrativa esotérica yuppie” y dice: “A pesar de pertenecer a géneros distintos, las narraciones y los libros de autoayuda de Coelho tienen un mismo efecto fundamental: anestesiar las conciencias alienadas mediante la consoladora reafirmación de convenciones y prejuicios vigentes. Fascinado por sus descubrimientos, el lector coelhista explora lo conocido, derriba puertas que ya estaban abiertas, y se ve envuelto en visiones sentimentales, tranquilizadoras, egocéntricas, conformistas y fascinantes del mundo que lo aprisiona. Cuando termina de leer un libro quiere otro que sea diferente pero exactamente igual”.

17/01/2010

016. Red sostenible

Cuaderno del escritor apoya la iniciativa Red sostenible.

10/01/2010

015. Funámbulo

En realidad, el poeta, el auténtico poeta, posee el arte del funambulismo. Escribir significa avanzar palabra tras palabra por un hilo de belleza, el hilo de un poema, de una obra, de una historia estampada en un papel de seda. Escribir significa avanzar paso a paso, página tras página, por el camino del libro.

Lo más difícil no es elevarse del suelo y mantenerse en equilibrio, ayudado por el balancín de la pluma, sobre el hilo del lenguaje. Tampoco significa caminar hacia adelante por una línea continua interrumpida por vértigos tan furtivos como la caída de una coma o el obstáculo de un punto. No, lo más difícil para el poeta es permanecer constantemente en ese hilo que es la escritura, vivir cada momento de su vida a la altura del sueño, no bajar nunca, siquiera un instante, de la cuerda de su imaginación. En realidad, lo más difícil es convertirse en un funámbulo de la palabra.

Maxence Fermine. Nieve. Editorial Anagrama.

03/01/2010

014. El futuro de la narrativa

Los internautas preguntan a Javier Cercas, a propósito de Anatomía de un instante:

-¿Hasta qué punto el futuro de la narrativa pasa por el relato real (es decir la ficcionalización de unos hechos que realmente ocurrieron)?

-Yo creo que el futuro de la narrativa pasa por donde los mejores escritores quieran que pase.

27/12/2009

013. Fiabilidad de los narradores

Hablando de narradores, es interesante la precisión que hace James Wood (Los mecanismos de la ficción, Gredos): existe la creencia común de que hay un contraste entre la narración fiable (con narrador omnisciente, en tercera persona) y la narración no fiable (narrador en primera persona, poco fiable, que sabe menos de sí mismo que el lector).

Sin embargo, la narración en primera persona puede ser muy fiable (Jane Eyre); incluso cuando el autor advierte de la escasa fiabilidad del narrador, la novela nos enseña cómo leer a su narrador.

En cambio, la narración omnisciente raramente es tan omnisciente como parece, ya que el estilo del autor hace que la narración en tercera persona parezca parcial  y, además, la omnisciencia se desliza hacia el estilo indirecto libre, con lo que gana en flexibilidad, hasta llegar al flujo de conciencia, llegando a confundirse la voz del personaje con la del autor.

20/12/2009

012. Narradores

En Taller de novela (Ed. Octaedro), dirigido a un público juvenil, Francisco Rincón y Juan Sánchez Enciso hacen la siguiente clasificación de los narradores:

1. Narrador historiador, que no participa en los hechos que se cuentan y resulta más objetivo y distante:

a) omnisciente: el narrador clásico, que conoce todos los datos; corre el peligro de manipular al personaje de forma que resulte esquemático, un portador de ideas sin vida propia.

b) observador externo: se limita a contar lo que hacen los personajes, como una cámara de cine, con frases breves, como en la novela negra; aquí lo más difícil es dar profundidad al personaje.

c) narrador editor, que finge contar la historia descrita en unos papeles que ha encontrado; así mantiene las ventajas de la omnisciencia sin el peligro de la manipulación.

2. Narrador actor, que se involucra en la historia, como uno de los personajes, y la cuenta en primera persona, dando una sensación subjetiva, de intimidad:

a) protagonista, que cuenta su vida, como un monólogo o unas memorias; el monólogo interior es útil para describir los contenidos de la conciencia.

b) personaje secundario, que cuenta la historia del protagonista; este personaje debe ser descrito en detalle al comienzo de la narración.

c) personaje observador, que narra objetivamente, pero en primera persona, aproximándose al lector.

28/11/2009

011. Primer borrador

“El primer borrador de cualquier cosa es siempre una mierda”, dijo Hemingway. Lo que importa es el trabajo que hay entre el primer borrador y el último. Borges decía que publicaba sus obras para dejar de corregirlas.

22/11/2009

010. Las hermanas Bronte

Muy interesante la reflexión que hace Dan Coyle sobre las hermanas Bronte en Las claves del talento: no eran novelistas natas, en su adolescencia realizaban una escritura descuidada, sin apenas puntuación y salpicada de errores. No llegaron a ser grandes escritoras a pesar de haber empezado con obras inmaduras, sino precisamente porque dedicaron mucho tiempo y energía a ser inmaduras e imitadoras.

Hicieron muchas pruebas que eran fracasos artísticos pero las condujeron al éxito: escribir todas esas obras de juventud las hacían sentirse felices e iban mejorando poco a poco su habilidad. Incluso Cumbres borrascosas, alabada por su originalidad, está compuesta por numerosos elementos que aparecen en sus obras anteriores.